Hace unos años, llegué a casa sobre las dos de la madrugada después de una noche de fiesta con mis compañeras del Colegio.
Se me ocurrió encender la televisión y, justo en aquel instante, en La2, comenzaba esta película. Me interesó enseguida por ese aire teatral que tienen las historias donde lo más relevante son las relaciones entre diversos personajes muy diferentes entre sí obligados a convivir juntos durante cierto tiempo y también por la presencia de gran cantidad de actores habituales en comedias juveniles de hace un par de décadas.
Más tarde descubrí que en los 80 fue un gran éxito y que ahora es considerada un clásico. Pero para mí siempre será esa cinta apasionante, que visioné a deshoras y broche de una de tantas noches santanderinas. Y luego la inspiración para un capítulo de una de mis series favoritas, claro.
