miércoles, 20 de marzo de 2013
Concierto homenaje a Juan Carlos Calderón
domingo, 10 de marzo de 2013
Audrey se sinceró conmigo en sueños
Estamos varias personas de fiesta en una casa, en una habitación bastante pequeña. Tengo la sensación de que allí todos vamos a terminar emparejados. Audrey Hepburn está en el grupo, sonriente, despreocupada, aparentemente feliz. Winston, de New Girl, pretende ligar con ella y a mí me parece absurdo y chocante, porque tengo claro que ella debe estar conmigo, ya que para eso nos han metido a las dos en esa escena. Así que se lo intento explicar a él. Aunque al principio está reacio y molesto, su estado de embriaguez le hace ceder pronto y opta por cualquier otra chica que tiene más a mano. Me voy con Audrey a la habitación de mis padres de la antigua casa y me siento con ella en la cama. La abrazo. Siento lo menuda que es y lo delgada que está. Y le pregunto si es feliz y cómo se siente. No quiere hablarme de nada. Le enseño una foto donde sale su hijo Sean y finge no conocerle. Le digo que yo sé que es infeliz y que me lo puede decir sin problema, que tengo una cruzada personal contra quien la etiqueta erróneamente de glamourosa superficial. Quiero enseñarle la entrada de mi blog donde hablé de eso, pero no parece fiarse de mí. Finalmente termina llorando. Mi padre entra, nos ve allí juntas y vuelve a salir del cuarto.sábado, 20 de octubre de 2012
Oda a Cimorelli
(Kath Cimorelli, 2011)
¡Feliz undécimo cumpleaños, Dani!
Mi hermana pequeña,
Te quiero más que al verano
Yo descubrí por casualidad sus vídeos en YouTube, donde se dieron a conocer hace ya unos años y hoy me declaro fan, como esa horda de adolescentes de todo el mundo que las adora. Sus audiovisuales, en un delicioso punto medio entre lo amateur y lo profesional, repletos de armonías, simpatía, el buen humor que derrochan, el entusiasmo que transmiten siempre que se ponen delante de una cámara, los hace realmente agradables para la vista y, sobre todo, para el oído.
Para muestra, dos botones. Y que sigan deleitándonos con su música mucho tiempo.
jueves, 18 de octubre de 2012
Sorteo especial en ‘La Picota’
* Telas variadas
* Panel para realizar un tren en tres dimensiones
* Guantes de acolchar
* Hilos de quilting
* Agujas de quilting
* Dedal para acolchado
Y no quiero dejar pasar la oportunidad de intentar ganarlo ya que a mi madre le haría una ilusión enorme como regalo y por la de cosas que podríamos hacer con semejante material...
Si tú también estás interesad@ en el sorteo, sólo tienes que comentar en esta entrada, hacerte fan de su página de Facebook, y publicar en tu propio blog esta misma información que comparto yo.
Y después dejar que la suerte decida :)
miércoles, 12 de septiembre de 2012
El Camello que no es un camello
La playa de "El camello", famosa irónicamente por una roca con forma de dromedario, siempre me pareció misteriosa y fascinante. Quizá en parte porque ninguno de mis baños infantiles fue en ella. Ese animal pétreo allí día y noche, a veces rodeado de bañistas y playeros y otras solo, solísimo, viendo pasar los días de invierno.
Me pregunto qué sentirá cuando sube la marea y lo sumerge en el agua.
sábado, 4 de agosto de 2012
De pavos reales
También me acuerdo de alguna pluma de verdad que sus hermanas lucían en un jarrón de su casa en Valladolid, posiblemente recogida en el Parque Grande, donde los pavos campaban a sus anchas. Igual que en la Finca Altamira de Santander, donde me gusta recordar que jugábamos rodead@s de ocas, pavos y otras aves.
Mi padre no exageraba cuando nos explicaba lo hermosísimas que son las plumas de este animal, con esos verdes, azules y dorados tornasolados y el penacho -que no cola- que forman. Su utilización como motivo de bisutería, arte y objetos de decoración varios siempre ha tenido su espacio entre mis preferencias estéticas.
El otro día, viendo el irregular clásico de terror de los 80, House, fui de nuevo y con más fuerza consciente de lo mucho que disfruto contemplando sus diversas representaciones. En la película, cuando el protagonista subía y bajaba las escaleras de la casa, incluso cuando el zombi compartía plano con esa preciosa vidriera de un pavo real, yo sólo me fijaba en ella. Hasta tal punto que una idea caprichosa se ha apoderado de mí y es que quiero una. Esa, para más inri. Si algún día consigo tener una casa a mi gusto, éste sería el detalle definitivo, el que la mejoraría y personalizaría del todo.
En el corral de la casa del pueblo, varias personas manipulan lo que a mí, desde la distancia, me parece una oruga gigante. Su visión me provoca muchísimo asco, que expreso en voz alta. Por eso alguien me replica que no es ningún gusano, sino un pavo real. Que si no sé que el cuello es así de largo antes de juntarse con la cola y las plumas. Y que hay que manejarlo con cuidado y recogerlo, porque si, no se mueve demasiado y no para de encogerse y estirarse. Así que tratan de controlar el cuello y sacarlo de allí. El cuello de un pavo real, con su cabeza, que repta, arrastrándose por el suelo, con un movimiento que le hace parecer un gusano gigante, sólo que de ese azul precioso y casi imposible del que tienen los pavos reales el cuello.






