
Nicoletta Tomas Caravia: Caras femeninas tímidas, escondidas, observando, sintiendo, azules...
*La autora, según cuenta ella misma en el epílogo, ha preferido que los padres de Hugo fueran, ambos, varones.
Este tipo de detalles marcan cuando se es pequeñita. Claro que también sirven como motor de búsqueda años después.
Porque reniego tanto de quien desprecia sistemáticamente su país como de quien en su nombre defiende lo indefendible, pero esta melodía me pone los pelos de punta. Y no sólo por ser el leit-motiv de Soldados de Salamina y la sintonía de Pepa y Pepe.
Quiso Dios, con su poder
fundir cuatro rayitos de sol
y hacer con ellos una mujer.
Y al cumplir su voluntad
en un jardín de España nací
como la flor en el rosal.
Tierra gloriosa de mi querer
tierra bendita de perfume y pasión
España en toda flor a tus pies
suspira un corazón.
Ay de mi pena mortal
porque me alejo España de ti
porque me arrancan de mi rosal.
Quiero yo volver a ser
la luz de aquel rayito de sol
hecho mujer
por voluntad de Dios.
Ay, madre mía
ay, quién pudiera
ser luz del día
y al rayar la amanecida
sobre España renacer.
Mis pensamientos
han revestido
el firmamento
de besos míos
y sobre España
como gotas de rocío
los dejo caer.
En mi corazón
España te miro
y el eco llevará de mi canción
a España en un suspiro.
—Mi frente es pálida, mis trenzas de oro,
puedo brindarte dichas sin fin.
Yo de ternura guardo un tesoro.
¿A mí me llamas?
—No, no es a ti.
—Yo soy un sueño, un imposible,
vano fantasma de niebla y luz.
Soy incorpórea, soy intangible,
no puedo amarte.
—¡Oh ven, ven tú!
Bécquer
Creo que ya te he perdido
Pienso que ya te has ido
Creo que por fin estoy asustado
Tú crees que soy débil y yo que te equivocas
Creo que ya te estás yendo
Parece que tienes la mano en la puerta
Pensaba que este lugar era un imperio
Pero ahora que estoy relajado no puedo estar seguro
Creo que eres mezquina, que deberíamos intentarlo
Creo que podría necesitar esto en mi vida
Creo que estoy asustado y que pienso demasiado
Sé que está mal, es un problema con el que lidio
Si te vas quizá es hora de volver a casa
Hay muchísimo sitio para respirar
Pero apenas me puedo mover
Si te vas, cariño, necesitas volver a casa
Porque hay un poquito de mí
En todo lo tuyo
Seguro que eres difícil de superar
Seguro que la habitación ya no brillaría
Me apuesto las manos a que me puedo quedar aquí
Seguro que necesitas más de lo que imaginas
- Por haber sido tanto tiempo mi escritora favorita