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miércoles, 11 de marzo de 2009

Suspiros de España

Porque reniego tanto de quien desprecia sistemáticamente su país como de quien en su nombre defiende lo indefendible, pero esta melodía me pone los pelos de punta. Y no sólo por ser el leit-motiv de Soldados de Salamina y la sintonía de Pepa y Pepe.


Quiso Dios, con su poder
fundir cuatro rayitos de sol
y hacer con ellos una mujer.

Y al cumplir su voluntad
en un jardín de España nací
como la flor en el rosal.

Tierra gloriosa de mi querer
tierra bendita de perfume y pasión
España en toda flor a tus pies
suspira un corazón.

Ay de mi pena mortal
porque me alejo España de ti
porque me arrancan de mi rosal.

Quiero yo volver a ser
la luz de aquel rayito de sol
hecho mujer
por voluntad de Dios.

Ay, madre mía
ay, quién pudiera
ser luz del día
y al rayar la amanecida
sobre España renacer.

Mis pensamientos
han revestido
el firmamento
de besos míos
y sobre España
como gotas de rocío
los dejo caer.

En mi corazón
España te miro
y el eco llevará de mi canción
a España en un suspiro.



viernes, 6 de febrero de 2009

La Casa Azul

Tan ocurrente, tan singular
Tan él, tan seguro, tan casual,
Tan sorprendente, tan superguay
Tan guay que a su lado
Resultas francamente
Insubstancial

Un par de estrofas tan simples, directas y sonoras como ésta, cinco jóvenes bailando una coreografía quasirobótica vestidos de colores vivos y planos y sobre todo una melodía dulce, tan dulce como el chicle pop que los inunda, fueron motivos más que suficientes para que La Casa Azul me encandilara cuando los encontré, por casualidad, en un programa musical de TV.

El encanto fue creciendo a medida que descubría nuevos temas maravillosos, tan perspicaces, cósmicos e hiperestésicos como Superguay, el primero, videoclips visualmente impecables y repetibles sin riesgo de hartazgo, la salida del cascarón de su verdadero artífice, voz y mente, el introvertido Guille Milkyway y hasta su posible participación en Eurovisión, que me alegro que quedara en un intento truncado.

A pesar de contar con una importante legión de fans (gracias sobre todo a su difusión virtual), la música de La Casa Azul sigue siendo eminentemente minoritaria, sin apenas eco en los medios convencionales, considerada tramposa por el juego de los falsos cantantes (empleado tiempo atrás por The Archies o Boney M) y sobre todo cuyo efervescente sonido chirría en muchos oídos.

Para los míos, la música de Milkyway es, invariablemente, una inyección de placer y de buen humor. Y La Casa azul, el "grupo" español -en cursiva porque no se parece en nada a lo que se considera música española- que más me interesa de los que siguen componiendo hoy en día.