Ayer acudí a la presentación del espectáculo que ofrece hoy el televisivo mentalista Anthony Blake en Santander, más por curiosidad propia en el personaje que por el interés informativo de la rueda, cuyo contenido ya conocía.Cuál no sería mi sorpresa cuando la chica dijo que había pensado en el 23 y Blake mostró su hoja con esa misma combinación. También acertó cuando presumió que ella antes había elegido otro número, y que al cambiar de dirección sus ojos había aparecido el 23, que él lo había notado. La periodista alucinaba, como todos los presentes y la rueda cobró entonces un carácter mucho más personal.
Anthony Blake asegura que todo lo que usa son trucos basados en la comunicación no verbal, que él hace creer que lee la mente, al igual que hace creer que le leen la mente. Que sus trucos son comparables a los de los magos de cartas, considerándose él mismo un mago de la mente.
En cualquier caso, para quienes no estamos iniciados en el tema, es un poco aterrador pensar que nuestra mente es tan fácilmente manipulable...